Mansaf tradicional: el cordero jordano cocido en salsa de yogur seco jameed sobre arroz y pan

Publicado el: 22 de junio de 2026
Leonardo Polo
Mansaf tradicional: el cordero jordano cocido en salsa de yogur seco jameed sobre arroz y pan

El mansaf es el plato de los beduinos del desierto jordano, hecho para servirse a una tribu entera en una sola fuente. Es el centro de casamientos, funerales, reconciliaciones y de la recepción a invitados de honor; fue reconocido por la Unesco como patrimonio de la humanidad en 2022. Se come de pie, con la mano derecha, formando bolitas de arroz y carne, y el anfitrión ofrece el mejor trozo al invitado.

El sabor inconfundible viene del jameed, el yogur de leche de oveja o cabra salado, prensado y secado al sol en bolas duras como piedra, que se disuelve en agua para volverse una salsa blanca, ácida y salada, en la que el cordero se cocina durante horas. Sin jameed, yogur natural entero batido con un poco de labneh y sal, espesado con almidón para que no se corte, hace una versión honesta.

El armado es un ritual: pan shrak fino forra la fuente, el arroz de azafrán va por encima, después la carne, la salsa por toda la superficie y almendras y piñones fritos en manteca. La salsa que sobra va a la mesa en un bol para volver a regar. Es un plato de fiesta, de muchas manos.

Ficha de la receta

  • Origen: Jordania
  • Categoría: Plato principal, cordero en salsa de yogur
  • Dificultad: Media
  • Tiempo de preparación: 40 minutos
  • Tiempo de cocción: 2 horas 30 minutos
  • Rinde: 8 porciones

Ingredientes — cordero y salsa

  • 2 kg de cordero con hueso (paleta y pierna) en trozos grandes
  • 2 bolas de jameed (o 1 kg de yogur natural entero + 200 g de labneh o yogur colado + 2 cucharadas de maicena)
  • 1 cebolla grande en cuartos
  • 2 hojas de laurel
  • 5 granos de pimienta de Jamaica
  • 1 rama de canela
  • 3 cardamomos
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 40 g de manteca o ghee
  • Sal a gusto

Ingredientes — arroz y armado

  • 3 tazas de arroz de grano largo, lavado
  • 1 pizca de azafrán o 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 40 g de manteca
  • 4 panes shrak o panes finos tipo hoja (o pan árabe abierto)
  • 1/2 taza de almendras fileteadas
  • 1/3 de taza de piñones
  • Perejil picado

Preparación

  1. Con jameed: rompa las bolas, déjelas en remojo en agua tibia de un día para otro y licue con el agua hasta disolver. Cuele. Sin jameed: bata el yogur con el labneh, la maicena, 1 cucharadita de sal y 1 taza de agua hasta que quede liso.
  2. Cubra el cordero con agua fría, hierva, retire la espuma y agregue la cebolla, el laurel, la pimienta de Jamaica, la canela, el cardamomo y la cúrcuma. Cocine a fuego bajo 1 hora 30 minutos, hasta que la carne quede tierna.
  3. Retire la carne y cuele el caldo. Vuelva 4 tazas del caldo a la olla, agregue el jameed disuelto (o la mezcla de yogur) y lleve a fuego bajo, revolviendo siempre en una sola dirección, hasta que hierva suavemente; es lo que impide que el yogur se corte.
  4. Vuelva la carne a la salsa, agregue la manteca y cocine a fuego bajo 40 minutos, revolviendo de vez en cuando. Rectifique la sal.
  5. Sofría el arroz en la manteca con el azafrán 2 minutos, agregue 5 tazas del caldo restante (complete con agua), sal, y cocine tapado 18 minutos. Deje reposar.
  6. Dore las almendras y los piñones en manteca hasta que queden dorados.
  7. Forre una fuente grande con los panes, rocíe con un poco de la salsa, extienda el arroz, acomode la carne por encima y riegue generosamente con la salsa.
  8. Cubra con las almendras, los piñones y el perejil y lleve a la mesa con el resto de la salsa en un bol.

Consejos y variaciones

  • Revolver la salsa de yogur siempre en el mismo sentido, sin parar, hasta que hierva, es la regla beduina contra el cortado; el almidón es el seguro.
  • El jameed se consigue en tiendas de productos árabes, en bolas o ya en pasta en frascos.
  • Un pollo entero en lugar del cordero es la versión de día de semana.
  • El pan de abajo, empapado en la salsa, es la parte preferida de muchos.
  • Las sobras de salsa y arroz se calientan bien; la carne, con cuidado para que no se reseque.
  • Una pizca de cúrcuma en la salsa da el color amarillento del mansaf de algunas regiones.
  • Sirva con una ensalada simple de pepino y tomate y nada más.

El mansaf es hospitalidad jordana en forma de fuente: cordero tierno, salsa de yogur ácida y salada, arroz y pan. Hágalo para mucha gente, sírvalo en el centro de la mesa y coma con las manos, como manda el desierto.