Pierogi ruskie tradicionales: las empanadillas polacas hervidas de papa y queso con cebolla en manteca
Los pierogi son las empanadillas hervidas que Polonia come desde la Edad Media, con rellenos que van de la carne a las frutas. El ruskie, a pesar del nombre, no es ruso: viene de la Rutenia Roja, región que hoy es el oeste de Ucrania y el sudeste de Polonia, donde la papa y el queso fresco eran lo más abundante.
Es el pierogi de todos los días y también el de la víspera de Navidad, cuando la cena polaca no lleva carne. El relleno es simple, papa pisada, queso twaróg y cebolla dorada, y la masa más todavía: harina, agua caliente, un huevo y sal, amasada hasta quedar lisa y suave como una oreja.
Hervidos en agua y servidos con manteca, cebolla y crema agria, o fritos rápidamente después de hervidos hasta dorar, son la comida reconfortante polaca por excelencia. Rinden mucho y se congelan perfectamente.
Ficha de la receta
- Origen: Polonia
- Categoría: Pasta rellena, plato principal
- Dificultad: Media
- Tiempo de preparación: 1 hora
- Tiempo de cocción: 30 minutos
- Rinde: unos 40 pierogi, 6 porciones
Ingredientes — masa
- 500 g de harina de trigo
- 1 huevo
- 1 taza de agua caliente (no hirviendo)
- 2 cucharadas de aceite o manteca derretida
- 1 cucharadita de sal
Ingredientes — relleno y terminación
- 600 g de papas cocidas y pisadas todavía calientes
- 300 g de queso fresco tipo twaróg, ricota prensada o queso fresco desmenuzado
- 2 cebollas grandes picadas
- 80 g de manteca
- Sal y pimienta negra a gusto
- Crema agria o crema de leche con limón para servir
- Ciboulette picada para servir
Preparación
- Dore la mitad de la cebolla en 30 g de manteca hasta que quede blanda y dorada. Mezcle con la papa pisada y el queso, sazone generosamente con sal y pimienta y deje enfriar.
- Para la masa, mezcle la harina y la sal, haga un hueco en el centro, agregue el huevo, el aceite y el agua caliente y revuelva con un tenedor hasta que se junte. Amase 8 minutos hasta que quede lisa y elástica. Tape y deje reposar 30 minutos.
- Estire la masa en superficie enharinada con 2 mm de grosor y corte círculos de 7 cm con un vaso.
- Ponga una cucharadita colmada de relleno en el centro de cada círculo, doble en medialuna y apriete bien los bordes con los dedos, sin dejar aire adentro.
- Hierva una olla grande de agua con sal y cocine los pierogi por tandas, sin amontonar. Cuando suban, cuente 2 minutos más y retire con la espumadera.
- Dore el resto de la cebolla en la manteca restante hasta que caramelice.
- Sirva los pierogi hervidos cubiertos con la cebolla y la manteca, o fríalos rápidamente en esa manteca hasta que doren de ambos lados.
- Termine con crema agria y ciboulette.
Consejos y variaciones
- Mantenga la masa que no está usando tapada con un paño para que no se reseque.
- Bordes que no pegan: pincele con un poco de agua antes de cerrar.
- Los pierogi crudos se congelan bien en bandeja y después en bolsa; cocine directo del congelador con 2 minutos más.
- Otros rellenos clásicos: chucrut con hongos, carne cocida molida, o frutas (arándano, frutilla) con azúcar y crema.
- Panceta frita junto con la cebolla es la versión de fiesta.
- La ricota muy húmeda deja el relleno blando: escurra bien o prense en un paño.
- Las sobras fritas en manteca al día siguiente quedan aún mejores.
Hacer pierogi es trabajo de familia, con todos cerrando medialunas en la mesa de la cocina. Haga muchos: desaparecen rápido.