Pupusas salvadoreñas tradicionales: las tortillas gruesas de maíz rellenas de queso, frijol y chicharrón, con curtido
La pupusa es tan salvadoreña que tiene día nacional, el segundo domingo de noviembre, y una ley que la declara plato nacional. Los pipiles ya hacían tortillas rellenas antes de los españoles, y la palabra viene del náhuatl. Hoy las pupuserías están en cada esquina de El Salvador y en cada barrio salvadoreño de Estados Unidos, con mujeres moldeando los discos en las palmas de las manos a una velocidad que impresiona.
La masa es la de maíz nixtamalizado, la misma de las tortillas, hecha con harina instantánea, agua y sal. El relleno clásico es el queso, que se derrite y escurre por los bordes en el comal; el de frijol refrito, cremoso; el de chicharrón, la carne de cerdo cocida y molida con tomate; y el revuelto, que junta los tres. El loroco, una flor comestible, y el zapallito son otros rellenos populares.
Sin curtido no es pupusa: el repollo en tiras con zanahoria, cebolla y orégano, curtido en vinagre por horas o días, que corta la grasa del queso. Y la salsa de tomate liviana, cocida con cebolla y orégano, para bañar. Se come con las manos, partiendo y mojando.
Ficha de la receta
- Origen: El Salvador
- Categoría: Tortilla rellena, plato principal o tentempié
- Dificultad: Media
- Tiempo de preparación: 40 minutos (más el curtido de la víspera)
- Tiempo de cocción: 30 minutos
- Rinde: 12 pupusas, 4 porciones
Ingredientes — curtido y salsa
- 1/2 repollo pequeño en tiras finas
- 1 zanahoria rallada
- 1/2 cebolla en láminas finas
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 taza de vinagre blanco
- 1/2 taza de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 ají picado (opcional)
- Para la salsa: 4 tomates, 1/4 de cebolla, 1 diente de ajo, 1/2 cucharadita de orégano, sal, licuados y cocidos 10 minutos
Ingredientes — masa y rellenos
- 3 tazas de harina de maíz nixtamalizada (masa harina)
- 2 y 1/2 tazas de agua tibia
- 1 cucharadita de sal
- Aceite para las manos y el comal
- 300 g de queso que se derrita (muzzarella con un poco de queso fresco), rallado
- 1 taza de frijoles refritos
- 200 g de chicharrón: carne de cerdo cocida y molida en la procesadora con 1 tomate, 1/4 de cebolla y 1/2 morrón (opcional)
Preparación
- La víspera, blanquee el repollo 1 minuto, escurra y mezcle con la zanahoria, la cebolla, el orégano, el vinagre, el agua, la sal y el ají. Guarde en la heladera.
- Mezcle la harina de maíz, la sal y el agua tibia hasta formar una masa blanda y húmeda, que no se agriete al apretarla. Tape y deje reposar 15 minutos.
- Prepare los rellenos: el queso solo, el frijol mezclado con un poco de queso, y el chicharrón mezclado con queso (el revuelto junta los tres).
- Úntese las manos con aceite. Tome una bola de masa del tamaño de un limón, aplástela en la palma en un disco de 8 cm y haga un hueco en el centro con el pulgar.
- Coloque 1 cucharada colmada de relleno en el hueco, cierre la masa por encima como un atado, apretando bien, y aplaste de nuevo con las palmas, pasando de una mano a la otra, hasta un disco de 12 cm y 1 cm de espesor.
- Caliente un comal o una sartén antiadherente a fuego medio-alto con un chorrito de aceite.
- Coloque las pupusas y cocine 3 a 4 minutos de cada lado, hasta que doren con manchas y el queso empiece a escurrir.
- Sirva calientes con el curtido escurrido por encima o al lado y la salsa de tomate para bañar.
Consejos y variaciones
- Masa que se agrieta: falta agua. Masa que se pega: falta aceite en las manos.
- El queso que se escapa y se quema en el comal es señal de pupusa buena, no de error.
- Las pupusas de arroz, de harina de arroz, son la especialidad de Olocuilta.
- Loroco (flor) con queso es el relleno más salvadoreño; zapallito rallado con queso es la alternativa.
- Pueden armarse y congelarse crudas, separadas con papel.
- El curtido mejora con días de heladera y dura 2 semanas.
- Una pupusa de cada tipo por persona es la porción de pupusería.
La pupusa es maíz, queso derretido y repollo ácido en las manos: la comida que El Salvador come todos los días y que enseña, en el primer bocado, por qué merece un día nacional.