Salteñas bolivianas tradicionales: las empanadas horneadas con relleno jugoso de carne, papa y arveja

Publicado el: 9 de mayo de 2026
Leonardo Polo
Salteñas bolivianas tradicionales: las empanadas horneadas con relleno jugoso de carne, papa y arveja

La salteña es la empanada de la mañana boliviana. Se vende de 9 a 12, y quien llega después encuentra las bandejas vacías. Se come de pie, mordiendo una punta y sorbiendo el jugo para no manchar la camisa, y hasta hay concursos de quién la come sin derramar una gota.

El nombre engaña: a pesar de que salteña quiere decir natural de Salta, en Argentina, la receta es boliviana. La tradición dice que Juana Manuela Gorriti, escritora argentina exiliada en Potosí a comienzos del siglo XIX, empezó a venderlas para mantener a su familia, y la gente pasó a llamar a las empanadas por el apodo de la muchacha de Salta.

La magia está en el relleno, el jigote: un guiso de carne y verduras espesado con gelatina que va a la heladera, se endurece, se cierra dentro de la masa y, en el horno, vuelve a ser caldo. La masa lleva achiote, que da el color de oro, y un poco de azúcar, que contrasta con el relleno picante.

Ficha de la receta

  • Origen: Bolivia, La Paz y Sucre
  • Categoría: Salado horneado, merienda de la mañana
  • Dificultad: Difícil
  • Tiempo de preparación: 1 hora (más una noche de heladera para el relleno)
  • Tiempo de horno: 20 minutos por tanda, 40 en total
  • Rinde: 16 salteñas

Ingredientes — relleno (jigote)

  • 500 g de carne de res (nalga) en cubitos pequeños
  • 2 papas medianas cocidas en cubitos
  • 1 taza de arvejas cocidas
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cucharadas de ají amarillo en pasta (o 1 de pimentón picante)
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de orégano
  • 2 tazas de caldo de carne
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharadas de gelatina sin sabor en polvo
  • 1/4 de taza de perejil picado
  • 3 huevos duros en trozos
  • 16 aceitunas negras
  • 1/4 de taza de pasas (opcional)
  • Sal y pimienta negra a gusto

Ingredientes — masa

  • 4 tazas de harina de trigo
  • 150 g de manteca o grasa
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de achiote en polvo
  • 2 yemas
  • 3/4 de taza de agua tibia
  • 1 yema batida para pincelar

Preparación

  1. Sofría la cebolla en el aceite hasta que se ablande, agregue la pasta de ají, el comino y el orégano y cocine 1 minuto.
  2. Incorpore la carne, el azúcar, sal y pimienta y cocine 5 minutos, revolviendo.
  3. Añada el caldo y cocine a fuego bajo 20 minutos, hasta que la carne quede tierna.
  4. Hidrate la gelatina en media taza de agua fría, disuélvala en el guiso todavía caliente y mezcle.
  5. Agregue la papa, la arveja, el perejil y las pasas, pase a una fuente y lleve a la heladera de un día para otro, hasta que cuaje como una gelatina.
  6. Para la masa, derrita la manteca con el achiote, deje entibiar y mezcle con la harina, el azúcar, la sal, las yemas y el agua hasta formar una masa lisa. Deje reposar 30 minutos tapada.
  7. Divida la masa en 16 bolas y estire cada una en un disco de 12 cm.
  8. Ponga en el centro una porción del relleno firme, un trozo de huevo y una aceituna, cierre en media luna con la costura hacia arriba y trence el borde pellizcando con los dedos.
  9. Pincele con yema y lleve al horno bien caliente, 230 °C, durante 15 a 20 minutos, hasta que doren.
  10. Sirva tibias, con cuidado: el jugo está hirviendo por dentro.

Consejos y variaciones

  • La costura va hacia arriba, como una cresta, y no en el costado: es la forma que identifica a la salteña.
  • El horno muy caliente es esencial para que la masa selle antes de que el jugo se derrita y se escape.
  • Las salteñas de pollo siguen la misma receta cambiando la carne por pechuga en cubos.
  • Pueden armarse y congelarse crudas; hornee directo del congelador, con 5 minutos más.
  • El color puede venir del pimentón dulce si no tiene achiote.
  • Una llajua, salsa de tomate con locoto y quirquiña, las acompaña en toda Bolivia.
  • Si el relleno no cuaja, agregue una cucharada más de gelatina disuelta y vuelva a la heladera.

Morder una salteña caliente y sorber el jugo sin derramar es un arte boliviano. Hágalas en casa y practique, con una servilleta cerca.