Sopa paraguaya tradicional: la torta salada de maíz con queso y cebolla que no es sopa

Publicado el: 30 de julio de 2026
Leonardo Polo
Sopa paraguaya tradicional: la torta salada de maíz con queso y cebolla que no es sopa

La leyenda dice que el cocinero de Carlos Antonio López, presidente del Paraguay en el siglo XIX, se pasó con la sopa de maíz y queso que el presidente adoraba, y quedó demasiado espesa. Para no desperdiciarla, llevó la masa al horno y sirvió la torta salada que salió. Al presidente le gustó, y la sopa paraguaya se volvió la sopa sólida, el único plato del mundo con ese nombre que no va en cuchara.

La receta es de maíz, el alimento guaraní por excelencia: harina de maíz gruesa o fina mezclada con mucha cebolla rehogada en grasa, queso Paraguay, un queso fresco y salado de vaca, huevos, leche y un poco de grasa de cerdo o manteca. Se hornea en una asadera baja hasta que la superficie dora y el centro queda húmedo y tierno, casi como un budín de maíz.

Es el acompañamiento obligatorio del asado paraguayo y la merienda de todas las horas, comida en porciones con tereré, el mate frío. Fuera del Paraguay, un queso semicurado o un queso fresco firme hacen el papel del queso Paraguay.

Ficha de la receta

  • Origen: Paraguay
  • Categoría: Torta salada de maíz, acompañamiento o merienda
  • Dificultad: Fácil
  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de horno: 50 minutos
  • Rinde: 10 porciones

Ingredientes

  • 2 y 1/2 tazas de harina de maíz (preferentemente gruesa)
  • 3 cebollas grandes en láminas finas
  • 100 g de manteca o grasa de cerdo
  • 400 g de queso semicurado o queso fresco firme en cubos pequeños o rallado grueso
  • 4 huevos
  • 2 tazas de leche
  • 1 taza de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de anís en grano (opcional)
  • Manteca y harina de maíz para la asadera

Preparación

  1. Precaliente el horno a 180 °C y enmanteque una asadera de 25 x 35 cm, espolvoreando harina de maíz.
  2. Rehogue la cebolla en la manteca a fuego bajo con la sal 15 minutos, hasta que quede tierna y transparente, sin dorar. Agregue el agua y deje hervir 2 minutos. Deje entibiar.
  3. En un bol, mezcle la harina de maíz con la leche y deje reposar 10 minutos para que hidrate.
  4. Bata los huevos y agréguelos a la harina de maíz con la cebolla y su líquido, el queso y el anís. La masa debe quedar blanda, como una polenta líquida.
  5. Vierta en la asadera en una capa de unos 3 cm y alise.
  6. Hornee 45 a 50 minutos, hasta que la superficie quede dorada y firme al tacto, con los bordes crocantes.
  7. Deje entibiar 15 minutos antes de cortar en cuadrados. Sirva tibia o fría.

Consejos y variaciones

  • La masa blanda es lo correcto: sopa paraguaya seca es señal de poco líquido o de horno de más.
  • Cebolla en cantidad y bien cocida es el secreto de la humedad y del sabor.
  • La chipa guasu es la hermana hecha con choclo rallado en lugar de la harina, más dulce y húmeda.
  • Queso de rallar fuerte da una versión con sabor más intenso.
  • Queda excelente al día siguiente, fría o recalentada en el horno.
  • Se congela bien en porciones.
  • Sirva con asado, con tereré, o con un café en la merienda.

La sopa paraguaya es un error de cocina que se volvió el orgullo de un país: maíz, cebolla y queso en una torta salada dorada. Simple, abundante y mejor todavía al lado de la carne a la brasa.