Broa de fubá minera: receta tradicional de quitanda con anís
Pocas cosas evocan tanto el campo minero como el aroma de la broa de fubá (pan dulce de harina de maíz) saliendo del horno en una mañana fría. Esta quitanda sencilla, dorada y perfumada con anís forma parte de la memoria afectiva de mucha gente y sigue siendo una de las compañeras favoritas del cafecito. Lo mejor de todo es que es fácil de preparar en casa, con ingredientes que probablemente ya tienes en la despensa.
La broa de fubá es una de las quitandas más queridas de Minas Gerais. Quitanda, aquí, es ese conjunto de panes, bizcochos y galletas caseras que llenan la mesa en las visitas y a media tarde. La broa se destaca por su textura ligeramente húmeda por dentro, su cortecita dorada por fuera y, claro, por el aroma inconfundible del anís, que aporta ese toque dulce y perfumado.
A diferencia de los bizcochos más pesados, la broa tradicional tiene una consistencia más rústica y un sabor equilibrado, ni demasiado dulce ni seco. Es el tipo de receta que combina con café solo, té o un vaso de leche caliente, y que gusta tanto a niños como a adultos. En este artículo encontrarás la receta tradicional paso a paso, además de consejos para acertar con el punto de la masa, sugerencias de sustituciones, formas de conservarla y un poco de la historia detrás de esta delicia. Prepara el delantal, porque enseguida vas a querer poner manos a la obra.
Ficha de la receta
- Origen: Brasil
- Región/tradición: Minas Gerais
- Categoría: quitanda, merienda o acompañamiento del café
- Dificultad: fácil
- Tiempo: 1h
- Rendimiento: unas 12 rebanadas o broas pequeñas
Ingredientes
- 2 tazas de fubá (harina de maíz)
- 1 taza de harina de trigo
- 1 taza de azúcar
- 3 huevos
- 1/2 taza de aceite
- 1 taza de leche
- 1 cucharada de anís (semillas de hinojo)
- 1 cucharada de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 2 cucharadas de mantequilla derretida (opcional, para una broa aún más suave)
Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para que la masa quede homogénea.
Modo de preparación
- Precalienta el horno a 180 grados y engrasa un molde con un poco de aceite y fubá.
- En la licuadora o en un bol grande, bate los huevos con el azúcar, el aceite y la leche hasta obtener una mezcla lisa.
- Si vas a usar mantequilla derretida, añádela en este momento.
- Pasa la mezcla líquida a un bol e incorpora poco a poco el fubá y la harina de trigo, removiendo bien para evitar grumos.
- Agrega el anís y la pizca de sal, mezclando con delicadeza.
- Añade la levadura en polvo y remueve solo lo justo para incorporarla, sin batir demasiado, para que la broa no quede pesada.
- Vierte la masa en el molde engrasado y hornéala durante unos 35 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y un palillo pinchado en el centro salga limpio.
- Deja que se temple antes de desmoldar y cortar, así las rebanadas mantienen bien su forma.
Consejos y variaciones
- No te excedas con la cantidad de levadura ni batas demasiado la masa después de añadirla, pues eso puede hacer que la broa crezca rápido y luego se hunda.
- Si te gusta una cortecita más crujiente, deja la broa unos minutos más en el horno, con cuidado de que no se reseque.
- Probar un poquito de la masa antes de hornear ayuda a ajustar el dulzor y la intensidad del anís a tu gusto.
- Usa un fubá de buena calidad, preferiblemente el fubá mimoso (harina de maíz fina), que da a la broa una textura más delicada.
- Si quieres un aroma aún más marcado, calienta ligeramente el anís en una sartén seca antes de añadirlo a la masa, para liberar más aroma.
- Sin gluten: sustituye la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten, ajustando un poco la cantidad de líquido, ya que la masa puede quedar más seca.
- La leche puede cambiarse por leche vegetal, como la de almendras o avena.
- El aceite puede reemplazarse por mantequilla o margarina derretida.
- Quien no aprecie el anís puede sustituirlo por ralladura de naranja o por canela en polvo para una variación diferente.
- Consérvala a temperatura ambiente hasta tres días, en un recipiente cerrado o envuelta en papel de cocina y luego en una bolsa de plástico.
- En la nevera dura unos cinco días, pero queda más firme; en ese caso, conviene calentar las rebanadas rápidamente antes de servir.
- También puedes congelar las rebanadas hasta dos meses, envueltas individualmente.
En valores aproximados, cada rebanada mediana de broa de fubá tiene entre 180 y 220 calorías, con buena presencia de carbohidratos y una cantidad moderada de grasa y azúcar. Al llevar fubá, aporta algo de fibra y energía, siendo una opción reconfortante para la merienda. Como toda quitanda, lo ideal es consumirla con moderación y disfrutar cada bocado con calma.
La broa de fubá tiene sus raíces en la tradición rural brasileña, especialmente en Minas Gerais, donde el maíz siempre fue un ingrediente abundante y valorado. Las quitandas mineras surgieron como forma de aprovechar los productos del campo y agasajar a las visitas, transformando ingredientes sencillos en delicias llenas de cariño. Aún hoy, hacer una broa en casa es rescatar esa herencia y llevar un pedacito de Minas a tu mesa.